Reflexiones semanales
Reflexión semana 1
El inicio de esta asignatura nos ha servido como una toma de contacto esencial para contrastar nuestras expectativas iniciales con la realidad del curso. Al consultar la guía docente, nuestra primera impresión sugería que nos encontraríamos ante una materia con una carga teórica muy densa, lo que nos generaba cierta incertidumbre sobre su aplicación en nuestro futuro profesional. Sin embargo, tras esta primera semana, esa percepción ha evolucionado notablemente. Lo que esperábamos que fuera una sucesión de conceptos abstractos presenta un enfoque mucho más práctico y vinculado a la realidad actual, algo que aumenta nuestra motivación para profundizar en los contenidos.
Lo más destacable de estas sesiones ha sido comprobar que los temas tratados tienen una conexión directa con los desafíos actuales de nuestra disciplina. Nuestra expectativa ahora se centra en que la asignatura no consista únicamente en la recepción pasiva de información, sino que nos proporcione herramientas críticas para analizar problemas complejos y participar activamente en los debates que surjan en el aula. Afrontamos las próximas semanas con una actitud proactiva y el objetivo de integrar estos conocimientos de forma sólida, aprovechando el dinamismo que parece proponer el programa. Esta primera semana ha sido fundamental para asentar las bases de un proceso de aprendizaje que prevemos será exigente y, al mismo tiempo, muy enriquecedor para nuestra formación.
Reflexión semana 2
A lo largo de esta semana hemos ido construyendo una visión más amplia sobre la educación, ya que trabajar las inteligencias múltiples nos permitió comprender que el aprendizaje no se produce de la misma manera en todas las personas y que esto debe reflejarse en la práctica docente. A partir de ahí, la reflexión sobre el uso de las tecnologías y el tiempo que dedicamos a ellas nos llevó a replantearnos su presencia constante tanto en el aula como fuera de ella, haciendo visible la necesidad de un uso más consciente. Del mismo modo, abordar la realidad de la inclusión nos ayudó a tomar conciencia de las distintas situaciones y necesidades que pueden convivir en un mismo grupo, lo que nos hizo valorar la importancia de adaptar la enseñanza para que todos tengan las mismas oportunidades. Además, pensar en alternativas ante posibles fallos tecnológicos reforzó la idea de que la flexibilidad y la capacidad de reacción son competencias clave en la labor docente. Por último, la pregunta sobre qué ocurriría si la inteligencia artificial llegara a suplirnos abrió una reflexión profunda sobre el papel humano en la educación y la importancia de aquello que no puede ser reemplazado, cerrando así una semana de aprendizaje que invitó a pensar y cuestionar desde una mirada más crítica y reflexiva.
Reflexión semana 3
Durante esta semana hemos concluido el tema 1, haciendo énfasis y repaso de las cosas más importantes del tema 1. Durante la clase del miércoles conocimos el DUA (Diseño Universal de Aprendizaje), que consiste en una serie de actividades que les sirva a todos los alumnos y no les discriminen. Dentro del aula, también vimos que los propios maestros en ocasiones, tienen dificultades de enseñanza y algunos valores muy importantes son: la comunicación y la empatía. El profesor Jose María, destacó que las personas y alumnos en concreto somos seres miméticos, es decir, que imiten inconscientemente gestos, posturas o tonos de voz. Además, se lanzó la pregunta de cuántas horas trabaja un profesor a la semana y que había cambiado respecto a unos años, que era de 29; curiosamente los docentes actuales trabajan dos horas menos, 27. Los alumnos tienden a sufrir una gran frustración y no tienen casi nada de paciencia, con un modelo reciente basado en el uso de las competencias digitales. Otros problemas actuales que se pueden producir en el aula pueden ser: falta de privacidad, más distracciones en el aula, ciberbullying o ciberacoso. Casi terminado la clase, se nos preguntó cuál era el verdadero problema de que los alumnos no atendieran en clase. Nadie sabía la respuesta, así que nos la dio el profesor: hacemos solamente lo que nos han enseñado, que es ir a clase y no molestar. Para finalizar la semana nuestro querido profesor Jose María, nos deleitó con una interpretación de guitarra muy inesperada, pero muy divertida.




Reflexión semana 4
En educación hablamos mucho de innovación, pero a veces olvidamos detenernos a pensar qué significa realmente innovar. No siempre implica usar algo nuevo, sino tener clara la intención educativa de lo que hacemos. Antes de incorporar cualquier recurso, deberíamos preguntarnos qué queremos que el alumnado aprenda y por qué ese medio puede ayudarnos a conseguirlo.
Tras esta sesión, nos ha resultado impactante cuestionar ideas que dábamos por hechas. Tendíamos a asociar innovación con tecnología, pero hemos comprendido que lo esencial no es el recurso en sí, sino el sentido pedagógico que le damos y el contexto en el que lo utilizamos. El contexto es clave: no es lo mismo un grupo con autonomía que otro que necesita más guía, ni un centro con muchos recursos que otro con limitaciones.
También hemos reflexionado sobre que el principal problema de la educación muchas veces no es la falta de herramientas, sino la falta de práctica real y significativa. El alumnado practica poco en situaciones auténticas y por eso le cuesta transferir lo aprendido, algo que se ve claramente en matemáticas cuando no saben aplicar un procedimiento a un problema diferente. A través del medio se aprende, sí, pero lo importante es qué tipo de experiencias genera.
No existe un “supermedio” que sirva siempre y para todo. No hay un punto de partida único. La selección de los medios debe hacerse en función de los objetivos que se quieren trabajar, no al revés. Además, comunicarse y trabajar a través de varios medios favorece una comprensión más profunda y ayuda a conectar aprendizajes.
Integrar un medio en el aula no es solo usarlo, sino adaptarlo, relacionarlo con el currículo y valorar después si realmente ha sido rentable a nivel educativo. Y siempre teniendo un plan B, porque no todo funciona como esperamos. El recurso por sí solo no transforma nada; lo transforma el uso que hacemos de él.
Respecto a quién está más a favor de los métodos tradicionales, no hay una única respuesta. Muchas veces el propio alumnado se siente más cómodo con ellos porque sabe cómo funcionan y qué se espera. Por eso creemos que cualquier cambio debe explicarse y acompañarse.
Por último, no podemos olvidar algo esencial: el deseo profundo que tiene el alumnado de ser escuchado y de participar. Preguntarles, tener en cuenta sus intereses y darles espacio también forma parte de una buena integración de los medios. En definitiva, más que buscar el recurso perfecto, el reto está en elegir con criterio, adaptarse al grupo y actuar con intención pedagógica.
Reflexión semana 5
Durante esta semana hemos seguido reflexionando sobre la relación entre la comunicación y el proceso educativo. A partir de una actividad en la que una compañera salió a la pizarra para repasar los elementos de la comunicación, hicimos una comparación entre estos y los elementos curriculares. Por lo tanto, enseñar también es un proceso comunicativo ya que los objetivos pueden relacionarse con el emisor, la evaluación con el receptor, los contenidos con el mensaje y la metodología con el código, mientras que los recursos y el contexto influyen en cómo se transmite todo. Además, vimos que para que el aprendizaje funcione la comunicación debe ser bidireccional, es decir, el alumnado también tiene que ser participativo en el proceso de enseñanza-aprendizaje y responder.
También hablamos de la importancia del currículo para saber realmente qué debemos enseñar y la relación entre ambos, y comprender sus elementos: contenidos, metodología, evaluación, objetivos, recursos y competencias. En este punto surgió el tema de las competencias, que no se pueden medir directamente y por eso se concretan a través de los saberes básicos. Aprender mediante competencias implica trabajar tres aspectos: el concepto, la habilidad y la capacidad de transferir lo aprendido a otras situaciones.
Otro aspecto interesante fue la integración curricular de los medios de enseñanza. Un recurso está bien utilizado cuando se relaciona de forma coherente con los objetivos, contenidos y evaluación. Además, comentamos la importancia de la transversalidad, es decir, utilizar un mismo recurso para trabajar contenidos de distintas materias. Además de reflexionar que lo tradicional no siempre es negativo, puesto que muchas metodologías siguen utilizándose porque realmente funcionan. Esto hizo cuestionarnos de que innovar puede combinar lo que ya funciona con nuevas propuestas.
Por otro lado, hablamos de algunos desafíos actuales, como el uso excesivo de aplicaciones web, que a veces hace que se pierda la relación entre docente y alumnado. También comentamos que muchos niños tienen cada vez más dificultades para gestionar el fracaso y que vivimos en una sociedad muy acostumbrada a la inmediatez y rapidez, lo que influye en cómo entendemos la evaluación y el aprendizaje. Todo esto refuerza la idea de que es importante hacer una planificación reflexiva.
También, otros aspectos a comentar son las reflexiones sobre el uso de nuestros datos personales en internet, sin ser conscientes de la importancia que tiene esto en la educación digital, y las grandes dificultades de los docentes, siendo un desafío importante por la falta de formación en tecnologías.
En la sesión del día 26 comenzamos la clase con una canción de buenos días y trabajamos en grupos para realizar una actividad de preguntas tipo test sobre los temas 1 y 2. Nos repartieron números para formar grupos y así pudimos contrastar las ideas con los demás compañeros y debatir las respuestas. Más que un simple repaso, fue una forma útil de aclarar conceptos y comprobar si realmente habíamos comprendido los contenidos.
En conclusión, esta semana nos ha servido para comprender que enseñar es construir un proceso coherente donde comunicación, currículo, metodología y recursos estén conectados. También nos ha hecho reflexionar sobre los retos actuales de la educación en la actualidad.
Reflexión semana 6
Durante esta semana hemos iniciado el tema 3, lo que nos ha permitido profundizar en aspectos clave como la elección de metodologías y la relación que tienen con los objetivos de aprendizaje. También vimos que no existe una única forma de enseñar, sino que la metodología debe adaptarse al tiempo, al contexto, al espacio, y sobre todo lo que queremos conseguir con el alumnado. Además, trabajamos las estrategias de comunicación y la necesidad de enseñar a los alumnos a que busquen información crítica.
Otra cosa importante que vimos fue la Taxonomía de Bloom, que nos ayudó a entender mejor cómo se organiza el aprendizaje, desde lo más básico como recordar, hasta niveles más complejos como crear. Nos dimos cuenta de que no basta con entender la teoría, sino que lo realmente importante es saber aplicarla, algo que muchas veces cuesta en la práctica. Durante la semana también trabajamos varios casos prácticos, como el análisis de situaciones relacionadas con el uso de blogs y la privacidad de los alumnos, o el problema de usar solo una fuente en trabajos de investigación. Además, diseñamos una actividad de Educación Física utilizando las TIC, en la que planteamos retos cooperativos y tuvimos que pensar en la inclusión y en las posibles dificultades del alumnado.
En general, esta semana nos ha servido para ver que enseñar no es solo explicar contenidos, sino saber cómo hacerlo de forma que los alumnos realmente aprendan. Hemos entendido mejor la importancia de planificar bien, de elegir metodologías con sentido y de usar la tecnología de forma útil, no solo por innovar. También nos llevamos la idea de que es fundamental adaptarse a las necesidades del alumnado y fomentar que sean críticos y participativos, algo que será clave en nuestro futuro como docentes.
Reflexión semana 7
Se va acercando el final de la asignatura y con ello, el cuatrimestre. Aun así, en esta antepenúltima semana (la 7ª) tuvimos la suerte de poder seguir formándonos con la charla del profesor Fabio Souza. Tras haber conocido un poco su historia la semana anterior, el pasado jueves nos sumergió en su país, profesión y cultura de lleno.
Nos hizo ser conscientes de la evolución de la Educación Física y su implicación con la realidad tecnológica actual. Al analizar su trayectoria en la universidad pública brasileña y su experiencia como entrenador, resulta inevitable relacionar la historia de la asignatura en Brasil y en España. Ambos contextos comparten un origen marcado por una visión médica y gimnástica que, durante décadas, redujo esta materia a la ejecución de deportes tradicionales y populares. Sin embargo, la propuesta de entender la Educación Física como una «cultura corporal de movimiento» cambia por completo nuestra visión. Esta perspectiva no se limita al rendimiento, sino que abarca la diversidad de juegos, las luchas, las danzas y las prácticas de aventura, reconociendo que el movimiento es una expresión cultural que en Brasil encuentra en el baile su máximo esplendor.
Un punto fundamental de la charla fue la distinción entre el deporte «en» la escuela y el deporte «de» la escuela, un matiz esencial para nuestra futura labor como docentes. Es común que los alumnos lleguen al centro con un bagaje previo obtenido en internet o en clubes, pero nuestra función no es simplemente replicar esos modelos, sino ser capaces de transformar ese contenido en una herramienta pedagógica que tenga sentido dentro del currículo educativo. En este sentido, la tecnología juega un papel importante. El profesor Fabio nos recordó que incluso la pizarra de tiza o un silbato son tecnologías, y que el verdadero reto no es el aparato en sí, sino cómo este puede transformar nuestras prácticas pedagógicas y promover nuevas formas de participación.
La realidad de las aulas que describió el profesor, donde el ruido y la precariedad son constantes, nos resultó impactante. Además nos hizo reflexionar sobre la brecha social entre estudiantes que carecen de recursos básicos pero que poseen dispositivos móviles de alta gama. Esta presencia del móvil, donde los alumnos están físicamente juntos pero digitalmente separados puede ser vista como una oportunidad para la educomunicación.
Fue interesante comentar cuánto tiempo pasábamos al día con el teléfono y ver una media de uso de pantallas que alcanza hasta las 10 horas diarias, gran parte de ellas en redes sociales. A modo de conclusión quiso dejarnos claro que, las tecnologías no son solo una herramienta técnica en Educación Física, si no que puede provocar con ellos una mirada crítica desde la educomunicación.
Finalmente, Fabio nos deleitó con unos pasos simples de samba brasileña, donde toda la clase nos levantamos y disfrutamos del momento. Estamos muy agradecidos de haber tenido la oportunidad de conocer a este gran docente y persona, y siempre de poder seguir formándonos y aprendiendo día a día. Gracias Jose María por esta oportunidad.
Reflexión semana 8
No sabemos si los finales empiezan en la última semana o en la penúltima, cuando el cierre ya se intuye cerca y uno empieza a mirar lo vivido con más atención. Empiezan a asomar los nervios, se siente la presión de los últimos exámenes y, al mismo tiempo, crece también ese deseo de quedarse en casa y aprovechar el tiempo de otra manera. En la única sesión que hemos tenido esta última semana se han explicado dos temas de forma clara y útil. Entre todos los conceptos abordados, hubo una idea que nos pareció especialmente interesante: “Cuando hablamos de justicia, hablamos de un bien común”. Esta frase nos hizo pensar que la justicia no debe entenderse solo como algo individual o como una simple aplicación de normas, sino como un principio que afecta a toda la sociedad. Hablar de bien común implica mirar más allá de los intereses propios y entender que convivir también exige equilibrio y responsabilidad hacia los demás. Dicho lo cual, también reflexionamos sobre algunos de los riesgos que existen hoy en internet, como el ciberbullying o el sexting, situaciones que pueden causar un gran daño emocional y, en los casos más graves, tener consecuencias irreparables. Por eso, hablar de justicia y de bien común también implica promover el respeto, la responsabilidad y el cuidado de los demás en los espacios digitales.
El profesor compartió con nosotros algunas experiencias personales de su etapa universitaria, lo que hizo la clase más cercana y amena. Nos contó que durante la carrera ya tenía móvil con WhatsApp, algo que nos llamó la atención porque muchas veces pensamos que ciertas herramientas son más recientes de lo que realmente son. También mencionó que utilizaba la Encarta para buscar información, lo que nos permitió ver cómo han cambiado con el tiempo las formas de estudiar, investigar y acceder al conocimiento. A partir de ahí, pudimos comparar su experiencia con la nuestra y reflexionar sobre cómo la tecnología influye en nuestra manera de aprender.
Por otro lado, el profesor nos planteó una pregunta interesante: ¿Un 4,8 debería considerarse o no un aprobado? Aunque puede parecer una cuestión simple, en realidad nos hizo pensar sobre la valoración del esfuerzo y la manera en que muchas veces entendemos las calificaciones.
Para cerrar la sesión y a modo de despedida, José María leyó un poema. Fue un momento especial, distinto al resto de la sesión, que aportó a este final un tono más humano, cercano y emotivo. Con ese gesto no solo terminó la clase de ese día, sino también la asignatura. Fue una manera sencilla pero memorable de poner cierre a todo lo compartido durante el curso y de dejar una última reflexión en el ambiente.
Reflexión semana 9
Parece que fue ayer cuando asistimos a la presentación de la asignatura, pero ya ha llegado la última semana antes de las vacaciones. Aunque no hemos podido disfrutar de ninguna clase en estos últimos días, “Los Ticnócratas” hemos aprovechado este tiempo para reflexionar, mirar hacia atrás, valorar nuestro progreso y recordar todo lo que hemos aprendido a lo largo del cuatrimestre.
No han sido semanas fáciles porque todo ha pasado muy deprisa y el ritmo, en muchos momentos, ha sido intenso. Aun así, nos llevamos muchas experiencias positivas en nuestros bolsos y mochilas, pero sobre todo en la memoria. Más allá de los contenidos aprendidos, esta asignatura también nos ha dejado momentos compartidos, reflexiones interesantes y una manera distinta de mirar algunos temas que forman parte de nuestra realidad.
Durante el desarrollo de la asignatura no solo hemos adquirido conocimientos, sino que también hemos tenido la oportunidad de cuestionarnos, debatir y pensar con más profundidad sobre asuntos que a veces damos por hecho. Cada clase, a su manera, nos ha aportado algo: una idea nueva, una duda, una reflexión o incluso una forma diferente de entender el mundo que nos rodea.
Ahora que esta etapa termina, es inevitable sentir que el tiempo ha pasado demasiado rápido. Sin embargo, también queda la satisfacción de saber que, aunque haya habido esfuerzo, prisas y cansancio, el camino ha merecido la pena. Cerramos la asignatura con la sensación de haber aprendido, de haber crecido un poco más y de llevarnos algo valioso de esta experiencia.