Actividades de clase

El role-playing es una dinámica educativa que consiste en representar situaciones reales o hipotéticas con el objetivo de aprender a través de la experiencia. Mediante la adopción de distintos roles, se fomenta la empatía, la reflexión y la comprensión de situaciones que pueden darse en el contexto escolar. Al representar distintos papeles, se crea un espacio seguro para tomar decisiones, cometer errores y reflexionar sobre ellos.

En nuestro caso, la actividad giró en torno a una situación hipotética dentro de un colegio, como la gestión de un conflicto entre alumnos y familias. La experiencia nos hizo ver lo complejo que puede resultar intervenir en este tipo de situaciones y la importancia de mantener una actitud calmada y empática. A lo largo de la representación, se puso en valor la escucha activa y el diálogo como herramientas clave para llegar a acuerdos. Además, la actividad invitó a reflexionar sobre la responsabilidad del docente y su papel como mediador. En este sentido, nos hizo  reflexionar sobre la responsabilidad del docente y su papel como mediador, destacando la necesidad de actuar con imparcialidad y sensibilidad ante cada situación. También permitió entender que el profesorado no solo interviene para resolver el conflicto, sino para enseñar a los alumnos a gestionar sus emociones, respetar turnos de palabra y buscar soluciones de forma dialogada. De este modo, el conflicto se convierte en una oportunidad de aprendizaje y convivencia, más que en un problema a evitar. Este role-playing no solo ayudó a comprender mejor la realidad del aula, sino que también permitió desarrollar habilidades sociales y comunicativas fundamentales para el futuro profesional.


La actividad adaptada a la inclusión nos permitió experimentar el juego del pollito inglés desde una perspectiva diferente. Cada participante asumió un rol concreto, representando a un niño con discapacidad visual, auditiva y del habla. Esta dinámica ayudó a tomar conciencia de las dificultades que pueden surgir en juegos aparentemente simples. Durante la actividad, fue necesario buscar nuevas formas de comunicación y coordinación para que todos pudieran participar, fomentando la empatía y el respeto hacia las diferencias individuales. Asimismo, se puso de manifiesto la importancia de adaptar las normas y los recursos para garantizar la participación de todo el alumnado. La experiencia demostró que la inclusión no significa hacer lo mismo, sino ofrecer las mismas oportunidades y, en conjunto, fue una dinámica enriquecedora y divertida. Nos hizo reflexionar sobre la importancia de crear entornos educativos más justos y accesibles para todos.


Plantear una actividad de Educación Física incorporando las TIC nos llevó a diseñar una carrera de orientación basada en el uso de coordenadas. La propuesta combina el movimiento con la búsqueda de información y la toma de decisiones, permitiendo que el alumnado interprete las coordenadas y se desplace por el espacio para localizar los distintos puntos marcados.

A través de esta actividad se trabajan contenidos como la orientación espacial y la cooperación, al mismo tiempo que se integran herramientas digitales de forma sencilla y con sentido dentro del aprendizaje. Durante el diseño también surgieron algunas dificultades, ya que no todo el alumnado presenta la misma facilidad para orientarse ni el mismo nivel de competencia digital. Por este motivo, resulta importante prever apoyos y ofrecer explicaciones claras que faciliten la participación de todos.

Esta reflexión permitió valorar el papel del docente como guía durante el proceso, asegurando que el uso de las TIC responda a una finalidad educativa concreta y no se limite únicamente a introducir innovación sin un propósito claro.


Reflexionar sobre qué haríamos si el proyector se estropea en mitad de una actividad permite analizar con mayor profundidad el verdadero sentido de la competencia digital en el aula. Un imprevisto de este tipo obliga a reaccionar con rapidez y a buscar soluciones alternativas sin que el proceso de aprendizaje se detenga, lo que pone a prueba tanto la planificación previa como la capacidad de adaptación del docente. Más allá de la dependencia de los dispositivos, esta situación invita a valorar la creatividad, la flexibilidad y la habilidad para reorganizar la sesión según las circunstancias.

Contar con alternativas preparadas y saber reconducir la actividad cuando surge un problema técnico se convierte, por tanto, en una parte esencial de la práctica educativa. Al mismo tiempo, este tipo de experiencias refuerzan la importancia del papel del docente, que debe mantener la calma y guiar al alumnado con seguridad ante los cambios inesperados. Además, lejos de ser únicamente un obstáculo, el fallo técnico puede transformarse en una oportunidad para fomentar la autonomía, la participación activa y la búsqueda conjunta de soluciones.

En conjunto, esta reflexión muestra que la competencia digital no se limita al uso correcto de herramientas tecnológicas, sino que también implica saber afrontar dificultades de manera eficaz y responsable dentro del contexto educativo.


En cuanto al debate que realizamos en clase sobre el uso de las tecnologías y las pantallas en el aula de Primaria fue una experiencia enriquecedora y diferente a otras formas de aprendizaje más tradicionales. Nos permitió participar de forma activa, expresar nuestras opiniones y de alguna manera escuchar a otros de nuestros compañeros. Aunque el debate no se pudo desarrollar del todo bien, ya que hablábamos todos a la vez y faltó algo de organización, esto reflejó también las ganas que tenemos de participar en esta actividad. Además, a nosotros nos tocó defender una postura contraria al uso de la tecnología, cuando también nos encontrábamos a favor de esto, pero esto precisamente hizo que la actividad fuera más significativa y nos obliga a reflexionar y argumentar. En general, puesto que tampoco se llevó a cabo del todo como esperábamos nos gustó mucho y nos acordaremos siempre de este tipo de actividades, pues convirtieron al aula en un espacio de aprendizaje muy significativo.

Además, consideramos que es un recurso muy útil en el aula de primaria, porque permite que el alumnado desarrolle habilidades que van más allá de lo teórico. A través del debate, los niños pueden aprender a expresar sus ideas con claridad y sobre todo escuchar a los demás respetando opiniones distintas a las suyas. Además pueden justificar sus opiniones y perder ese miedo a hablar delante de un público. con esto, buscamos el pensamiento crítico, que a veces las pantallas nos limitan y enseñan que es importante reflexionar antes de opinar. 


El miércoles 18 de febrero, en la única clase que tuvimos esa semana, interpretamos un recurso muy útil que consistió en salir a representar mediante gestos una canción sobre la lluvia, de manera que pudiéramos explicarle a los niños de los cursos más pequeños qué era. En nuestro caso, salimos Pablo, Raquel y Ana y nos dimos cuenta que no solo a niños, sino también a nosotros nos divirtió mucho y nos hizo darnos cuenta que mediante la expresión corporal y la música podríamos conseguir que nuestros alumnos aprendieran de una manera más divertida cosas cotidianas del día a día o que pueden resultar aburridas de aprender como puede ser la lluvia o el tiempo. Esta actividad fue muy divertida, ya que nos permitió ponernos en el lugar de nosotros como futuros docentes a la hora de poder utilizar recursos, como las canciones de cara a explicar contenidos o hacerlos mucho más  fáciles de memorizar, puesto que está comprobado que el alumnado se queda más con experiencias significativas, o cuando aprende mediante actividades dinámicas. 

Trabajar contenidos a través de canciones en Primaria puede resultar muy motivador, ya que también nos puede servir como un recurso de descanso activo. Además, este tipo de recursos favorecen la expresión corporal, la participación del alumnado y la memoria. En definitiva, nos pareció una muy buena idea haberlo trabajado en clase y tenemos claro que lo aplicaremos en nuestra futura labor como docentes.


Las siguientes preguntas tipo test se han elaborado a partir de los contenidos trabajados en clase con el objetivo de facilitar el repaso de los conceptos principales del tema. A través de ellas se pretende ofrecer una forma sencilla y dinámica de comprobar la comprensión de las ideas clave y reforzar el aprendizaje.


El pasado jueves 27 llevamos a cabo una actividad cooperativa y de gamificación. El profesor decidió asignarnos un número del 1 al 5 y después cada uno tuvo que reagruparse con los compañeros que tuvieran su mismo número. Esto dio lugar a que tuviéramos la oportunidad de trabajar con personas que no habíamos estado antes. Sin embargo, desde mi punto de vista al ser tantas personas ocurrió que muchas ni siquiera pusieron de su parte, realmente trabajaron 3 de ellas. Además, yo pertenecía al grupo 1 y decidimos crear un kahoot para este repaso conjunto, algo que creo que si me valió para ir adentrándome en partes de la teoría de la asignatura pero que no se podía compartir entre varios por lo que solo una persona pasó todas las preguntas al kahoot.

También me gustaría mencionar que me gustó mucho la plataforma que mis compañeros en otros grupos usaron: Blooket. Pues, con esta repetías las preguntas que habías fallado, lo que provocaba que aprendiéramos más de los errores.

Considero que haber buscado posibles preguntas tipo test de los dos primeros temas de la asignatura me ayudó a realmente ver qué es lo importante y ser consciente de todo aquello que quizás no controlo tanto sobre los temas. Al gamificar estos contenidos se creó un ambiente divertido y de competición, que nos mantuvo atentos y nos motivó, más que un simple repaso donde es más fácil desconectar.

En esta sesión, el profesor decidió reorganizarnos y mezclarnos con otros grupos, y ese simple cambio transformó la dinámica habitual del aula. Trabajar con compañeros distintos me obligó a salir de la comodidad de mi grupo de siempre y a adaptarme a otras formas de pensar y de organizar el trabajo. Aunque al principio puede resultar un poco incómodo, esa sensación también tiene algo valioso: te invita a escuchar con más atención, a explicar mejor tus ideas y a buscar puntos en común desde el respeto.

Elaborar preguntas sobre los temas 1 y 2 me resultó una manera práctica de repasar, porque no consistía solo en memorizar datos, sino en pensar qué contenidos podrían ser más importantes y cómo formularlos con claridad. La puesta en común también fue interesante, aunque coincidimos en muchas de las preguntas. Aun así, comparar lo que había pensado cada grupo permitió confirmar qué aspectos considerábamos más relevantes y matizar algunas cuestiones que, aunque parecían iguales, estaban enfocadas de manera distinta.

Después decidimos utilizar Blooket, un recurso que, gracias a los dispositivos electrónicos, permite responder a las cuestiones de una manera más dinámica y participativa. La tecnología, cuando se emplea con un propósito claro, no sustituye el aprendizaje, sino que lo complementa y lo hace más estimulante. El formato de juego añadió un componente de motivación que mantuvo nuestra atención y favoreció la implicación de todos. En conjunto, la sesión no solo sirvió para reforzar contenidos, sino también para comprobar que aprender puede ser un proceso activo y al mismo tiempo ameno.

El anterior 27 de febrero, nuestro profesor Don Jose María, distribuyó la clase en distintos grupos, nombrando a los alumnos de uno en uno, del 1 al 5. La actividad que hicimos, consistía en usar algún recurso educativo, para plantear una serie de preguntas sobre los temas 1 y 2 de la asignatura, y así poder repasar los contenidos más importantes, además de posibles preguntas tipo test para el examen. Los grupos se hicieron de manera que nos juntáramos con compañeros que normalmente no nos sentamos o no nos llevamos tanto. Al ser 8 o 9 en el grupo, la voz cantante la llevaban 2 o 3, y aunque todos intentábamos contribuir, a la hora de plantear las preguntas y pasarlas al recurso que elegimos, en nuestro caso, Kahoot, se noto esa participación mínima. Cada grupo eligió algún recurso y el más interesante fue Blooket, con un método distinto de formular las preguntas y jugar distintos a los más comunes. 

Esta actividad, nos ayudó a repasar el contenido más importante de los temas y tener claras algunas dudas que pueden causar algunas preguntas, que perfectamente pueden caer en el examen final.

En esta actividad del día 27 de febrero la clase se organizó en nuevos grupos, trabajando con compañeros que nunca había trabajado antes. En mi grupo, se suponía que debíamos trabajar cooperativamente, pero en la práctica, la mayoría de las veces las mismas personas asumían casi todo el trabajo y no todos los miembros hicieron aportaciones, sino que al no trabajar con los compañeros que lo suelo hacer me ponía nerviosa al ver que algunos no hacían nada o al ver que no eran personas parecidas a las que suelo trabajar y darme cuenta de que con estas personas menos compatibles a mí, no podía realizar el trabajo como me gustaría hacerlo. Pero a pesar de ello supimos ponernos de acuerdo y con las aportaciones de cada uno realizar de la mejor manera posible el trabajo. Si que es verdad que en mi caso, éramos un grupo muy extenso con bastantes participantes, algunos más que en otros grupos de trabajo. Esto me hizo darme cuenta de lo importante que es la participación de cada integrante para que el trabajo realmente sea colaborativo y no recaiga siempre en los mismos.

A pesar de eso, intenté adaptarme y contribuir en lo que podía. Además, creo que no estábamos en la mejor disposición, ya que al ser muchos integrantes, los de las esquinas apenas se enteraban o no ponían interés y era un agobio. Personalmente, aunque me hubiera gustado que el grupo funcionara de manera más equitativa, la experiencia me ayudó a ser más paciente, a organizarme mejor y a encontrar formas de aportar aunque el equipo no colaborara al mismo ritmo.

En nuestro grupo, utilizamos la herramienta de Blooket, a mi parecer una herramienta bastante eficaz ya que integra el juego a medida que aprendes y una vez que fallas podrías repetir la pregunta para aprender. Siendo así una herramienta educativa bastante participativa, creativa y divertida.

En definitiva, esta clase me hizo ver lo que son trabajo en grupo con personas que no sueles trabajar, y me dejó claro que el trabajo en equipo no siempre es fácil y eficaz, pero si cada uno aporta un poco todo es más ameno.


Uso del blog en el aula

En la actualidad, el uso de herramientas digitales en el aula ofrece grandes posibilidades para enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, su incorporación no garantiza por sí sola una mejora educativa, ya que todo depende de la metodología, de los objetivos planteados y del acompañamiento docente. Los casos propuestos muestran situaciones reales en las que aparecen dificultades relacionadas con la búsqueda de información, la colaboración, la comunicación digital, la privacidad o el uso pedagógico de la tecnología. Analizar estos ejemplos permite reflexionar sobre los errores metodológicos que pueden cometerse y, al mismo tiempo, plantear estrategias didácticas más adecuadas para fomentar un aprendizaje activo, crítico, responsable y significativo en el alumnado.

Un profesor publica fotos de los alumnos sin informar a las familias

Esta actuación no es adecuada, ya que los alumnos son menores de edad y, aunque se encuentren en el centro educativo bajo la responsabilidad del profesorado, siguen estando bajo la tutela legal de sus padres o representantes legales. Por ello, no se pueden difundir sus imágenes sin haber informado previamente a las familias y sin contar con la correspondiente autorización.

Además, esta práctica puede vulnerar el derecho a la privacidad y a la protección de datos de los menores, por lo que el centro y el profesorado deben actuar con especial cuidado. En consecuencia, antes de publicar fotografías de alumnos, es imprescindible disponer del consentimiento de las familias y respetar la normativa vigente en materia de protección de datos.

Dependencia excesiva de una única fuente

“En 6º de Primaria el docente pide investigar sobre el cambio climático. Indica directamente una única página web de referencia y todos los trabajos se basan exclusivamente en ella.”

Deben responder:

1. – ¿Qué problema metodológico detectas? Limita la investigación del alumnado a una única fuente, impide desarrollar la capacidad para buscar información y el pensamiento crítico.

2. – ¿Qué estrategia de búsqueda introducirías? Introduciríamos una estrategia de búsqueda guiada basada en el uso de varias fuentes:

  • Definir palabras clave relacionadas con el tema (ej.: cambio climático, causas, consecuencias, soluciones).
  • Consultar al menos tres fuentes diferentes (páginas educativas, vídeos científicos, enciclopedias digitales).
  • Registrar la información encontrada en una tabla o ficha.
  • Comparar la información entre las diferentes fuentes.

    De esta forma el alumnado aprende a investigar y seleccionar información relevante.

    3. – ¿Cómo fomentarías pensamiento crítico y contraste de fuentes?

    Para fomentar el pensamiento crítico se pueden plantear preguntas de análisis, como: ¿Qué información se repite en todas las páginas? ¿Hay datos que cambian según la fuente? ¿Quién ha creado la página web? ¿Qué fuente parece más fiable y por qué? También se puede pedir al alumnado que identifique coincidencias y diferencias entre las fuentes y que justifique cuál considera más fiable.

    4. – ¿Qué actividad concreta rediseñarías?

    Actividad: Investigadores del clima

    1. El alumnado trabaja en grupos pequeños.
    2. Cada grupo debe consultar al menos tres fuentes distintas sobre el cambio climático.
    3. Completarán una tabla comparativa con:
      • causas del cambio climático
      • consecuencias
      • posibles soluciones
    4. Después elaborarán una infografía o presentación con sus conclusiones.
    5. Finalmente, cada grupo expone qué fuentes ha utilizado y por qué las considera fiables.

    Esta actividad permite trabajar búsqueda de información, análisis crítico y síntesis, favoreciendo un aprendizaje más significativo.